Fora de classe

Resultat d'imatges de fora de classe marina garces

Marina Garcés
Fora de classe. Textos de filosofia de guerrilla (2016)

“una mica d’impossible o m’ofego”

“Una mica d’impossible o m’ofego”. L’impossible no és una utopia. És saber, com en el conte de Kafka, que la presó està oberta, que no té porta, i que som nosaltres, només nosaltres, qui ens aferrem el llindar.

de l’amor lliure al “bon amor”

Molta gent comença a preguntar-se: com podem estimar-nos bé avui? Com podem conjugar llibertat i compromís, atenció i experimentació, vincle i descoberta, cura i passió, el jo i el nosaltres? En el capitalisme emocional desregulat, les formes s’han obert, però l’amor no ha millorat. Tenim moltes opcions i massa misèria afectiva. Ja no n’hi ha prou, doncs, demolint els murs de les institucions que empresonen els nostres afectes. La situació ens demana una feina molt més fina: fer de l’amor lliure un bon amor.

l’esquelet espanta per la seva universalitat

[a propòsit del Dia de Morts mexicà] L’esquelet (…) és un destil·lat de la humanitat: sense gènere, ni raça, ni cultura, ni classe social. Potser és el més universal que tenim. I potser per això ens espanta: perquè, com la mort, és l’expressió més igualitària de nosaltres mateixos, aquella possibilitat radical d’igualtat que socialment ens entestem a desmentir i a fer impossible.

cultura: antídot contra la immediatesa, la vanitat i l’arbitrarietat

Sense el dur treball de la cultura, diu Hegel, som necessàriament esclaus del subjectivisme, de la immediatesa del desig, de la vanitat del sentiment i de l’arbitrarietat del gust. Sembla que amb aquestes paraules Hegel estigui descrivint el que avui promou, precisament, el món de la cultura.

llibertat vs felicitat?

La felicitat seria la temptació que ens impedeix estar disposats a perdre-ho tot, i la llibertat, si vol ser absoluta, és precisament aquesta disposició.

enganxifositat lèxica del mal

Curiosament, no tenim una sola paraula per al bon tracte. Com també tenim la possibilitat de dir malviure però no bon viure. Per què deu ser que el mal s’agafa amb més força als nostres noms i infinitius?

la saviesa de la matèria

Els xinesos tenen una sola paraula per assenyalar aquesta intel·ligència de les coses: LI. No la sé traduir, però ens l’acosten imatges com els nusos de la fusta, les vetes de la pedra, els teixits de la carn, la humitat del fang. Pura immanència sense preu.

acollir amb confiança, acomiadar amb agraïment

Senpre hi haurà una distància, una estrella més enllà, algú a qui culpar d’allò que ens manca. Per això, com ens ensenya Nietzsche, només hi ha una manera de no caure en la malaltia del ressentiment: elevar-nos a una altra experiència de la distància. Tornem als vaixells: acollir amb confiança, acomiadar amb agraïment. I sempre, sempre, celebrar el retrobament.

la ingenuïtat subversiva

[Wisława Szymborska, poeta polonesa] escriu, “de nou i com sempre”: la ingenuïtat sempre és nova i sempre és la mateixa perquè pot fer les preguntes de sempre com si no les haguéssim fet mai. Per això és tan subersiva: desaprèn els sabers, les covencions, les seguretats, les pretensions, el que “tothom sap” i que no ens deixa respirar. Sento que actualment hi ha un vent d’ingenuïtat que s’obre pas entre les escletxes d’un sistema en ruïnes. Necessitem desaprendre tanta putrefacció.

el full en blanc: no ‘quines opcions tinc?’ sinó ‘què vull?’

Cada llibreta, full o pàgina e blanc que aconseguim posar-nos davant és avui un sabotatge al segrest de la nostra atenció i de les nostres possibilitats de vida. Per això cal seguir insistint, a les aules però també a la vida en general, i, abans de caure en el parany de la pregunta “quines possibilitats tinc?”, forçar el problema: “I jo què voldria?”. El més probable és que aleshores neixi una possibilitat inesperada.

Anuncios

Acontecimiento

Resultat d'imatges de acontecimiento zizek

Slavoj Zizek
Acontecimiento (2014)

las manos eternamente apretadas de los niños judíos

Jorge Semprún, miembro del Partido Comunista español exiliado en Francia y arrestado por la Gestapo en 1943, presenció la llegada de un camión lleno de judíos polacos a Buchenwald; los habían amontonado en un tren de mercancías, casi doscientos en un vagón, y habían viajado durante días sin comida ni agua en el invierno más frío de la guerra. Pero cuando llegaron, todos los que iban en el vagón habían muerto congelados excepto quince niños, que se habían mantenido calientes en medio de la pila de cuerpos. Cuando los niños salieron del vagón, los nazis soltaron a los perros sobre ellos. Muy pronto, sólo quedaron dos niños que intentaron darse a la fuga: “El más pequeño empezó a quedarse atrás, las SS aullaban detrás de ellos, los perros empezaron a aullar también, el olor de la sangre los estaba volviendo locos; y entonces, el mayor de los dos niños aminoró el ritmo para coger de la mano al más pequeño (…), juntos cubrieron unos pocos metros más (…) hasta que los golpes de las porras los derribaron y juntos se abandonaron con las caras contra el suelo y las manos firmemente agarradas para toda la eternidad”. Lo que no debe escapar a nuestra atención es que la suspensión de la eternidad se encarna en la mano como objeto parcial: mientras que los cuerpos de los dos niños perecen, las manos apretadas persisten durante toda la eternidad como la sonrisa del gato de Chesire. Uno puede imaginar fácilmente cómo debería filmarse esta escena: mientras que la banda sonora representa lo que está ocurriendo en realidad (los dos niños son aporreados hasta la muerte), la imagen de sus manos apretadas se congela, inmovilizados eternamente —mientras que el sonido representa la realidad temporal, la imagen representa lo Real eterno— y la eternidad hay que interpretarla aquí en el sentido platónico más estricto (…) tan radical que el mismo Platón la malinterpretó (…) del que el mismo no era totalmente consciente (…): hay más verdad en la apariencia que en lo que está escondido tras ella.

interrumpir la ficción narrativa es huir de lo verdaderamente real

En el arte contemporáneo, a menudo encontramos intentos brutales de “volver a lo real”, de recordarle al espectador (o al lector) que está presenciando una ficción, para despertarlo de su dulce sueño (…) como los actores que se dirigen desde la pantalla directamente a nosotros (…) y por consiguiente arruinan la ilusión de la ficción narrativa, o el escritor que interviene directamente en la narración con comentarios irónicos (…). En lugar de interpretar estos gestos como intentos de romper el hechizo de las ilusiones y enfrentarnos a lo Real sin tapujos, uno debería denunciarlos por lo que son: lo exactamente opuesto de lo que afirman ser, huidas de lo Real, intentos desesperados de evitar lo Real que se revela a través de/traspasa la ilusión misma.

“el verdadero creyente cree en las apariencias”; lo Absoluto es una mariposa

[sigue] Por eso —si volvemos por última vez al amor—, el amor no tiene absolutamente nada que ver con una huida al universo romántico idealizado en el que todas las diferencias sociales concretas desaparecen mágicamente. Por referirnos de nuevo a Kierkegaard, “el amor lo cree todo —y aun así nunca se lo engaña—” en oposición a la desconfianza que no cree nada y sin embargo se la engaña completamente. La persona que desconfía de otras es, paradójicamente, en su cínica incredulidad, víctima del autoengaño más radical (…) el cínico se pierde la materialización de la apariencia, por muy fugaz, frágil y elusiva que sea, mientras que el verdadero creyente cree en las apariencias, en la dimensión mágica que “brilla a través” de la apariencia: ve el Bien en el otro mientras que el otro no es consciente de ello. Apariencia y realidad en este caso ya no se oponen: precisamente al confiar en las apariencias, una persona enamorada ve a la otra como efectivamente es, y la ama por sus mismas debilidades, no a pesar de ellas. (…) momento milagrosos pero extremadamente frágiles (…). En resumen, lo Absoluto es un Acontecimiento puro, algo que sencillamente ocurre —desaparece incluso antes de que aparezca completamente.

¿qué es la la fantasía?: lo que nos enseña a desear

Entonces, ¿qué es la fantasía? La fantasía no se limita a materializar un deseo de un modo alucinatorio; más bien constituye nuestro deseo, proporciona sus coordenadas; literalmente, nos enseña cómo desear.

el Big Bang, vecino de la religión

Por razones comprensibles, los católicos consideran que el Big Bang abre una puerta a Dios: la suspensión de las leyes de la naturaleza en el punto de la singularidad significa que este acontecimiento no es natural; indica una intervención sobrenatural directa, y singularidad es por tanto el nombre científico para el momento de la creación (a los católicos les gusta señalar que “el padre de la teoría del Big Bang” fue el padre Georges Lemaître, un sacerdote católico de Bélgica, que propuso su primera formulación en 1933. Cuando el Papa Juan Pablo II recibió a Stephen Hawking, supuestamente le dijo: “Estamos bastante de acuerdo, señor astrofísico: lo que ocurre después del Big Bang es su campo; lo que ocurre antes es el nuestro…”. Incluso si esta conversación nunca tuvo lugar, da en el clavo.

Big Bang o ‘Big Angst’ *

(*término del autor del blog) Zizek apunta a dos teorías sobre el origen del universo: 1. el Big Bang (singularidad expansiva) 2. la “ruptura de la simetría” (partículas que se toman prestadas a sí mismas en el futuro, se autodestruyen, y así sucesivamente)

Filosóficamente, lo que es quizá más interesante [que el Big Bang, asimilable a la religión] es la noción de ruptura de la simetría, puesto que proporciona una respuesta a cómo algo surge de la nada mediante una redefinición de la misma nada. El estado de vacío o vacío cuántico no es un simple espacio vacío: contiene ondas electromagnéticas y partículas fluctantes que empiezan a existir y dejan de hacerlo (…). Así es como, incluso en una región vacía del espacio, una partícula emerge de la Nada, “toma prestada” su energía del futuro y la paga (con su aniquilación) antes de que el sistema note que la ha tomado prestada. Toda la red puede funcionar así, con un ritmo de préstamo y aniquilación, una tomando prestado de la otra, pasando a la deuda siguiente, posponiendo el pago de la deuda —de hecho es como si el campo de las subpartículas estuviera jugando con futuros en Wall Street—. Lo que esto presupone es un intervalo temporal mínimo entre la existencia de las cosas en su cruda realidad inmediata y el registro de esta realidad en algún medio. (…) Existe una asimetría fundamental entre los dos acontecimientos, el Big Bang y la ruptura de la simetría: el Big Bang es la explosión de una singularidad infinitamente comprimida, mientras que la ruptura de la simetría es el colapso de un campo infinito de potencialidades en una realidad finita determinada. Los dos acontecimientos pueden oponerse de muchas maneras: la teoría de la relatividad versus la cosmología cuántica, idealismo versus materialismo. Pero la enseñanza fundamental sigue siendo la misma: el Acontecimiento definitivo es la Caída misma, es decir, las cosas surgen cuando el equilibrio se destruye, cuando algo desaparece.

nunca nos enamoramos en el presente: siempre nos damos cuenta que “nos hemos” enamorado

En una de las historias de Henry James, el héroe dice de una mujer cercana a él: “Ella ya lo ama, pero todavía no lo sabe”. Aquí nos encontramos con una especie de contraparte freudiana del famoso experimento de Benjamin Libet sobre el libre albedrío: Libet demostró que, incluso antes de decidir algo conscientemente (digamos, mover un dedo), los procesos neuronales relevantes ya se han puesto en marcha, lo que significa que nuestra decisión coherente sólo toma nota de lo que está pasando (añadiendo su autorización superflua a un ‘fait accompli’) (…) Aquí Freud está de acuerdo con Schelling, para quien también una decisión verdaderamente libre es inconsciente, razón por la que nunca nos enamoramos en el presente: después de un proceso (generalmente largo) de gestación subconsciente, de repente nos damos cuenta de que  (ya) estamos enamorados. La Caída (en el amor) nunca sucede en un momento determinado, siempre-ya ha sucedido.

‘maitemindu’: ser herido por el amor

Si nos casamos hoy en día, es cada vez más para volver a normalizar la violencia de enamorarnos, la violencia que agradablemente indica el término vasco para enamorarse —maitemindu—, que, traducido literalmente, quiere decir “ser herido por el amor”. También por esta razón encontrarse en la posición del amado es tan violento, incluso traumático.

“el amor toma rehenes” y suspende la subjetividad (Neil Gaiman)

Recordemos la descripción que hace Platón de Sócrates cuando una Idea se apodera de él: es como si Sócrates fuera la víctima de un ataque histérico, parado en el lugar durante horas, ajeno a la realidad que hay a su alrededor -¿acaso no está describiendo Platón aquí un acontecimiento por excelencia, un encuentro repentino y traumático con otra dimensión suprasensible que nos alcanza como un rayo y hace añicos nuestra vida entera?-. Para Platón, la forma primera y más elemental de un encuentro así es la experiencia del amor (…) o, como Neil Gaiman, el autor de la célebre serie de novelas gráficas ‘Sandman’, escribió en un pasaje memorable: “¿Has estado enamorado alguna vez? Es horrible, ¿verdad? Te hace tan vulnerable (…). Te abre el pecho y el corazón de par en par y eso significa que alguien puede meterse dentro de ti y enredarlo todo. Un construye un montón de defensas, se construye una armadura para que nadie pueda hacerle daño, y entonces cualquier persona estúpida, se mete en tu estúpida vida (…). Le das una parte de ti. No te la pidió. Un día hace alguna tontería, como besarte o sonreírte, y entonces tu vida deja de pertenecerte. El amor toma rehenes. Se te mete dentro. Te come vivo y te deja llorando en la oscuridad, y una frase como ‘Quizá deberíamos ser sólo amigos’ se convierte en una astilla de cristal que va directa a tu corazón Duele. No sólo en la imaginación. No sólo en el cerebro. Es una pena del alma, un dolor real, de los que se te mete dentro y te abre en canal. Odio el amor”.

el ‘budismo occidental’, ¿pupilo del capitalismo?

Aunque el budismo se presenta como el remedio para la estresante tensión de las dinámicas capitalistas, permitiéndonos (…) Gelassenheit (serenidad), de hecho funciona como el complemento ideológico perfecto al capitalismo. Hay que mencionar aquí el célebre tema del “shock del futuro”, es decir, cómo hoy en día las personas ya no somos capaces de lidiar psicológicamente con el ritmo cegador del desarrollo tecnológico y los cambios sociales que lo acompañan. Las cosas sencillamente van demasiado deprisa (…). El recurso al taoísmo o el budismo proporciona una salida a este dilema que da mejores resultados que una huida desesperada a las viejas tradiciones: en lugar de intentar lidiar con el ritmo acelerado del progreso tecnológico y de los cambios sociales, mejor sería que renunciáramos a esforzarnos por mantener el control sobre lo que sucede, rechazándolo por tratarse de la expresión de la lógica moderna de la dominación. En su lugar, uno debería “abandonarse”, dejarse llevar manteniendo a la vez una distancia e indiferencia interiores hacia la danza demente del progreso acelerado, una distancia basada en el conocimiento de que todo ese trastorno social y tecnológico al final no es más que una proliferación no sustancial de apariencias que en realidad no tienen nada que ver con el núcleo más íntimo del ser. Uno casi se siente tentado a resucitar aquí e infame cliché marxista de la religión como el “opio del pueblo”. Podría decirse que el camino meditativo del “budista occidental” es el modo más eficaz que tenemos de conservar la apariencia de cordura mental. Si el sociólogo Max Weber estuviera vivo hoy, definitivamente había escrito un segundo volumen complementario a su texto fundacional La ética protestante y el espíritu del capitalismo (1904), titulado La ética taoísta y el espíritu del capitalismo global.

la historia de la filosofía, un intento de “contener la locura” de Platón, Descartes y Hegel

¿Acaso este estatus excepcional de Platón, Descartes y Hegel no ofrece la última prueba de que, en cada caso, estamos tratando con un Acontecimiento filosófico en el sentido de una intrusión traumática de algo Nuevo que sigue siendo inaceptable para la perspectiva dominante? (…) cada pensador representa un momento de locura: la locura de ser cautivado por una Idea (como enamorarse, como Sócrates bajo el hechizo de su demonio); la locura que reside en el corazón del cogito de Descartes (lo que los místicos llaman “la noche del mundo”, la retirada de la realidad externa en el abismo de la subjetividad); y la locura del idealismo absoluto de Hegel (…) se podría decir que las filosofías que siguen a Platón, Descartes o Hegel son todas intentos por contener/controlar este exceso de locura, volver a normalizarlo o reinscribirlo en el curso normal de las cosas.

la tortura salva vidas pero pierde almas

¿La tortura salva vidas? Quizás, pero pierde almas, eso seguro, y su justificación más ofensiva es afirmar que un verdadero héroe está dispuesto a renunciar a su alma para salvar las vidas de sus compatriotas. [A propósito de ‘La noche más oscura’, película de Kathryn Bigelow sobre la captura de Bin Laden].

el psicoanálisis no nos hace monigotes, sino responsables “incluso de lo que está más allá de mi control”

No podemos escapar de las garras del Destino, pero tampoco podemos escapar de la carga de responsabilidad que hay en el Destino. ¿Acaso no es por ello que el psicoanálisis es ilustrativo de nuestro dilema? Sí, estamos descentrados, atrapados en una extraña tela de araña, sobredeterminados por mecanismos inconscientes; sí, más que hablar, soy “hablado”, el Otro insconsciente habla a través de mí, pero limitarse a asumir este hecho (en el sentido de rechazar cualquier responsabilidad) también es falso, un caso de autoengaño. El psicoanálisis me hace incluso más responsable que la moral tradicional; me hace responsable incluso de lo que está más allá de mi control (consciente).

la decepción de la ciencia moderna: “No hay nadie en casa”.

Si la pregunta filosófica fundamental es “¿Por qué hay algo en vez de nada?”, la pregunta que plantea el sujeto es “¿por qué no hay nada cuando debería haber algo?”. La forma definitiva de esta sorpresa se da en las ciencias cognitivas: cuando uno busca la “sustancia material” de la conciencia, uno observa que allí “no hay nadie en casa” —sólo la presencia inerte de un pedazo de carne llamado “cerebro”—. Así que, ¿dónde está el sujeto aquí? En ningún sitio. (…) Cuando uno mira a un sujeto autista a los ojos, uno también tiene la sensación de que “no hay nadie en casa” (…) el espacio para ese alguien está ahí. éste es un sujeto a nivel cero, como una casa vacía en la que “no hay nadie”.

Habla la Locura

Resultat d'imatges de Elogio de la locura Biblioteca El Mundo

Erasmo de Rotterdam
Elogio de la locura (1509). Biblioteca El Mundo (1999). Traducción de Teresa Suero Roca.

en defensa de la autoestima

Pregunto: ¿puede amar a alguien quien se odie a sí mismo? ¿Puede estar de acuerdo con otro quien no lo está consigo? ¿Puede ser agradable para los demás quien para sí mismo sea insoportable y molesto? Creo que nadie responderá afirmativamente, si no es más loco que la misma Locura. Y si me excluyerais, nadie podría soportar a otro, de tal modo que cada cual se apestaría a sí mismo, de sí mismo sentiría asco y a sí mismo se odiaría. La naturaleza, que a menudo es más madrastra que madre, se complace en atormentar a los hombres, sobre todo a los poco avisados, inspirándoles el afán de despreciar lo suyo y de admirar lo ajeno. Esto hace que todas las disposiciones, todos los primores y todas las gracias de la vida se malogren y perezcan. ¿De qué serviría la belleza, supremo don de los dioses inmortales, si se contaminara con la mancha de la melancolía? ¿De qué la juventud, si se corrompiera con la levadura de la tristeza senil? (…) ¿Hay algo más loco que gustarse a sí mismo, admirarse a sí mismo? Y no obstante, ¿qué gentileza, qué gracia, qué dignidad tendría lo que hicieras, si no estuvieras satisfecho de ti mismo? Quitad esta sal de la vida, y de inmediato el orador se enfriará en su acción, ningún músico emocionará con sus cadencias, el cómico será silbado en su representación, se reirán del poeta y sus Musas, el pintor y el arte serán desdeñados, el médico con todas sus drogas se morirá de hambre. (…) la primera condición de la felicidad es que cada cual esté satisfecho de ser lo que es.

 

La penúltima bondat

Resultat d'imatges de la penúltima bondat

Josep Maria Esquirol
La penúltima bondat: assaig sobre la vida humana (2018)

tornar a la senzillesa: el verd és “el color de l’herba”

Qui no veu el més senzill, tampoc sent el més pregon. Paral·lelament, una cultura allunyada de la senzillesa és també una cultura allunyada de la fondària (…) la decadència d’una cultura no es deu a la seva matusseria a l’hora d’afrontar la dificultat i els afers més enrevessats, sinó a la seva desconnexió del senzill. Cúmuls de complexitat, sovint artificiosa, però allunyament del que és senzill i profund. Hi ha senzillesa poètica en la feina ben feta, en el gest antic de cadascun dels oficis. Hi ha senzillesa poètica en l’ús de les paraules en la parla quotidiana. Hi ha senzillesa poètica en la comprensió normal i sensata de les coses, de les definicions de sempre. Als actuals alumnes universitaris els sorprèn, per exemple, allò que es troben qual se’l convida a buscar al diccionari de la llengua catalana l’adjectiu verd. La primera accepció diu: ‘del color de l’herba tendra’. I no és pas cap metàfora. Gairebé ningú se l’esperava, i, tanmateix, és la definició més senzilla, la més evident i la més essencial (…). Sí algú, ja extraviat, la considera poc científica, sense adonar-se’n engreixa les files del desconcert actual. (…) La desconnexió del senzill és deconnexió de la gènesi.

el cel blau: claror i no transparència, misteri i no explicació

És com si ens convingués moltíssim renovar la fidelitat al que és elemental i concret. Comesa d’una filosofia de la proximitat. (…) som d’un temps en què només parant atenció ja s’assoleix el més important. Sols l’atenció al senzill permet entendre el simbòlic (…). Amb atenció, aviat s’entén per què el cel blau és una imatge-símbol elemental que pot significar serenitat, calma, pau, immensitat i lleugeresa; aviat s’entén per què el cel no te història -en ell, el temps dorm- i és com un present “etern” que, tanmateix, tot i la seva caredat, no és transparent; i aviat s’entén per què, justament perquè no és transparent, no es lliura a l’explicació sinó a la imaginació.

veure abans el rostre que la cara

De vegades veiem més aviat el rostre que la cara, és a dir, la pregonesa de l’ésser humà que el color dels ulls. Puc sentir abans l’amabilitat d’una persona que veure com va vestida. I el mateix diria en d’altres situacions: noto la vitalitat d’una planta abans que la forma precisa de les fulles, o la bellesa d’una escultura abans que els materials de què està feta.

passivitat no és antònim d’activitat, sinó d’indiferència

Ens trobem sentit, passivament. la passivitat, en aquest sentit propi, no és pas cap defecte, ans al contrari, indica la capacitat de rebre, de ser “ferit” per allò que ens fa mal o per allò que ens fa bé. Ser sensible, obert, passiu i vulnerable són la mateixa cosa. I no s’escau contraposar la passivitat a l’activitat, ni un subjecte passiu a un d’actiu. Més aviat cal accentuar el lligam i adonars-se que l’afecció és passivitat i ja moviment. La ferida ja és modificació, canvi, transformació, commoció; trau i inici instantani de sutura; rebuda i ja resposta. L’humà és l’afectat, el commogut. Passivitat i passió; rebuda i resposta (i responsabilitat). (…) La nostra obertura al món és una forma de començar-lo a desxifrar, és a dir, de separar-ne i ajuntar-ne els elements.

“és la meva espera”

“On vull anar, no ho sé; però és la meva espera”, confessa la compassiva Monelle [Marcel Schwob, ‘El llibre de Monelle’]

polaritat humana: desig i pau

la vida humana té dues tendències basals: la d’intensificar-se com a desig (intensificar la vida), i la tendència a la “pau”, que, òbviament, alguna complicitat especialíssima por mantenir amb la mort. Tanmateix, aquí m’inclino a considerar que el desig de pau segueix essent desig de vida i que, per tant, la pau no pot entendre’s com a cessament sinó coma horitzó paradoxal on la intensificació de la vida i la fonda dolçor del repòs coincideixen.

la carícia “afaiçona” l’ésser estimat (li dona forma)

Tornem momentàniament a Sartre i a la sentència de la passió inútil. Inútil per frustrada -pensa ell-, i ho exemplifica també en el desig sexual. Segons Sartre, pretenem l’apropiació del cos d’altri. Així, “la carícia no és un simple acoronament: és afaiçonament“.

el vent apaga l’espelma… però atia el foc

La Rochefoucauld ha assenyalat molt agudament que, mentre l’absència destrueix les passions dèbils, augmenta les fortes, de la mateixa manera que el vent apaga una espelma però aviva el foc.

desitjar (de-siderare) és ‘trobar a faltar l’estel’

Mentre considerar (considerare) seria ‘contemplar l’astre’ (sidus), desitjar (desiderare), seria ‘deixar de veure’l i, per tant, trobar-lo a faltar. D’on surt aquesta bella imatge: desitjar com trobar a faltar l’estel. Amb un matís important i imprescindible: trobar a faltar un estel ben particular, perquè mai l’hem vist. Trobar a faltar no per una mancança, sinó per una afecció. Desitjar: anhelar l’estel encara no vist que, tanmateix, ja ens ha afectat.

el temible avorriment

Rousseau aprofita l’avinentesa per referir-se a la temàtica clàssica de l’avorriment i la solitud del tirà i del dèspota: “aspirar a dèspota és aspirar a morir-se de fàstic”, i això a costa de fer patir molt els altres (…) en l’intent, fastigueja -és a dir, maltracta- la majoria. Amb tota la raó del món, i amb mala consciència per haver-ne participat temporalment, fuig don Quixot de la malaltissa i corrosiva ociositat de la noblesa. Podríem prosseguir: segurament la violència té més d’una font, però l’avorriment dels tirans, dels dèspotes i dels poderosos de totes les èpoques n’és una. Tanmateix, l’avorriment no afecta només les elits. Avui la violència s’alimenta de desesperats (per la misèria i per la marginació social), però també d’avorrits, que són una classe molr peculiar de desesperats.

el tedi és panteisme demoníac

Ociositat i tedi no coincideixen. Hi pot haver una ociositat plaent, que sigui un parèntesi de l’esforç del treball. En canvi, el tedi és l’avorriment que apaga la vida, i pot estar present i fer degenerar tant la diversió com el treball. Tot allò que acaba afectat pel tedi esdevé buit, sense batec ni vibració. El tedi, diu Kierkegaard, és el “panteisme demoníac”: un cop t’enxampa i t’aclapara, costa moltíssim desempallegar-se’n. (…) es revela la inesperada complicitat entre panteisme i solipsisme.

mirada mèdica i no mirada patologitzadora: comprendre que “no tenim remei”

La mirada mèdica, doncs, sap que cal ampliar el sentit d’allò que és mèdic i restringir el d’allò que és patològic; que cal denunciar la patologització de la vida (…), que la dificultat de la vida no és una malaltia; que “l’home no té remei”, que vivim als afores (…). Hi ha remeis i tractaments, tot en plural, que van bé per a determinades situacions i afeccions, però no hi ha el remei per a la vida (“no tenim remei). La psicoanàlisi i els seus hereus han estat l’avantguarda d’aquesta patologització. Pobre Èdip, si hagués sabut que endemés de la terrible tragèdia que li tocà de viure, encara per postres n’hi havien d’encolomar una altra en forma de “complex”!

la solidaritat dels commoguts i la comunitat dels afores

Arreu on habitem són afores. ¿Per què no deixem de representar centres i de desplegar la violència de la possessió? Si tot ho reconeguéssim com a afores i res com a centre, aleshores podríem fer una xarxa d’afores, de tendes, d’aixoplucs, que ajuntaríem per crear amplis espais de convivència. ¿I si en lloc de vincular l’anarquia amb el caos calgués vincular-la amb l’ajuntament?

felicitat no és plenitud sinó orientació en el camí

Si la felicitat s’entén com a estadi de plenitud, el desengany està assegurat, mentre que si s’entén com a itinerari orientat, esdevé més “democràtica”, es deixa tastar, i fins i tot pot quedar-se fent-nos companyia en bona part dels trams.

“detestar-se dissimuladament”

El més difícil, però ensems el més decisiu, és saber-se estimar bé a un mateix. L’autèntica autoestima no té res a veure amb l’egoisme, i lliga essencialment amb l’amor als altres. L’autèntica autoestima s’allunya tant de l’egoisme com del fet de detestar-se dissimuladament. (…) Sí, odiar-se és més fàcil del que sembla. Per això la cura i l’estima d’un mateix, sense orgull, és aquí la clau de volta.

un mínim de posició per donar difusivament; “per estimar no cal tenir”

Un mínim de posició, des d’on generar i obrir les mans. No cal acumular gran cosa. Precisament perquè des d’un mínim de posició ja es pot donar allò que no es té. (…) perquè en donar es crea. La generositat no és donar allò que et sobra, sinó allò que ets. Donar-te no és tenir-te abans, sinó crear-se just en l’acte de donar. (…) Qui estima no necessita tenir per donar (…). L’amor i la generositat fan sortir el que no hi ha del que hi ha. Són moviments difusius, pròdigs, que revelen la vitalitat, l’ésser de la vitalitat.

el mal va avall, la bondat va endins

Hi ha quelcom que forada i transcendeix el món cap avall: l’abisme del mal. Però, en canvi, la vida -el sentir infinit- i la bondat el transcendeixen cap endins.

gestos que fabriquen realitat

Hi ha una saviesa del gest. Per això la “urbanitat”, ben entesa, és fonda. Els “gestos de bones maneres” no responen només a la “bona educació” sinó a una actitud existencial molt més pregona (…). Els gestos amables ja tenen d’entrada la virtut d’excloure el seus oposats: l’abraçada allunya el temor; la mà oberta, l’odi; arronsar les espatlles, el fanatisme; el massatge, el dolor; les carícies, el plor; l’arqueig de les celles allunya el mal humor i obre la simpatia; el somriure endolceix l’aire que es respira; la humilitat en la mirada deixa parlar l’altre.

com fer que no s’assequi mai la gota d’aigua?

Als afores d’un monestir budista, a les muntanyes de l’Himàlaia, hi ha una pedra amb una endevinalla gravada: “¿Què cal fer per tal que una gota d’aigua no s’assequi?”. Al darrere de la mateixa pedra hi ha la resposta: “Deixar-la caure al mar”. Bellíssima imatge (…). Tal vegada hi podria haver una resposta alternativa, pròpia dels afores (de la intempèrie, del desert): ¿què cal fer per tal que una gota d’aigua no s’assequi? Posar-la als llavis d’algú que tingui set.

madurar és viatjar a la pobresa essencial

Naixem de cop, però madurem de mica en mica. I la maduració és el camí cap a la pobresa essencial de l’ànima. La perfecta alegria és pobresa, i s’escau a l’ànima perquè l’ànima és essencialment pobra. Per això la vida espiritual no pot ser altra cosa que la cura per la pobresa de l’ànima. Veure un frare predicar només en calçotets era quelcom que podia fer riure i dur a considerar-lo mig ximplet. Però aviat la gent s’adonà que aquesta nuesa era senyal d’una nuesa més fonda.

l’ètica del ‘vols dir?’

El “¿Vols dir?” és com un pas enrere davant de la pretesa evidència. Pas enrere que és estrany i que incomoda els qui se n’aprofiten. Qui dubta, posa en joc el món, però també a ell mateix (…). El dubte veritable, doncs, ja apunta canvi de vida. Retrocedir davant de l’evidència del conflicte i de l’egoisme. No acabar de creure-s’ho i deixar d’aprofitar-se’n. La vida espiritual comença per no cedir. (…). Sol tenir forma negativa: no precipitar-se, no etiquetar, no córrer de seguida a explicar, no reduir, no jutjar incessantment i, sobretot, mirar de no fer mal. L’exigent vigília socràtica sosté que és millor patir el mal que no pas fer-lo. El “¿Vols dir?” davant d’allò que domina és gènesi espiritual i de vida política. Aquest programa negatiu és la millor manera de regenerar el degenerat i d’estar al servei d’una altra comunitat i d’una altra claredat.

estem a mig pam de fer el bé

Desplaçar mig pam. Als afores, ¿quin pot ser, el principal horitzó de l’acció política? (…) maldar pel desplaçament de mig pam. Perquè, una vegada més, val la fórmula que poc ho és gairebé tot. La revolució depèn de mig pam. Però és mig pam en profunditat. Canvi intensiu més que no pas progressiu. Mig pam en profunditat i tot seria diferent.

saber rebre i saber donar: la minoritat franciscana com a antídot a la moral d’esclaus nietzscheana (Francesc versus Zaratustra)

És del tot imprescindible que qui rep no vegi el donador com a poderós sinó com a bona persona; no com algú que fa almoina des de la seva superioritat, sinó com a algú que dona al germà. Òbviament (…) Exigeix quelcom en el donador. Exigeix quelcom en tots. ¿Què? Doncs la consciència de la minoritat franciscana. Aquesta minoritat és la vacuna definitiva contra tota mena de submissió, d’altivesa, i contra tot rebaixar-se “condescendent”. Sense altura no hi pot haver ni baixada ni descens, així com tampoc mirada de baix a dalt. Tots som aquí.

donar sense mesura dona mesura a la societat

L’anarquia de la generositat és la base de l’ordre.

el misteri no és la mort última, sinó la vida penúltima

Tots els nombres vibren menys l’últim. Però l’últim no hi és. Tots els pensaments són penúltims. El penúltim pensament no s’acaba mai. En l’ordre de la vida sentida, tot és penúltim. El misteri de la vida no rau en la ultimitat de la mort, sinó en la penultimitat de la pròpia vida vivint-se i pensant-se. Tal vegada del misteri de la vida això és l’únic que se’n pot entrellucar: que és el misteri de la vida i no de la mort; que la llei de la mort forma part del misteri de la vida i no a l’inrevés. Que la mort sempre ve per segellar la vida; però només pot venir perquè hi ha vida. La mort depèn de la vida, però no necessàriament la vida de la mort.

 

On liberty

Resultat d'imatges de sobre la llibertat stuart mill

John Stuart Mill
Sobre la llibertat (1859)

la regla d’or

L’única part de la conducta de qualsevol persona sobre la qual la societat té alguna cosa a dir és la que té a veure amb els altres. En tot allò que només té a veure amb si mateix, la seva independència és, de dret, absoluta. Sobre si mateix, el seu cos i la seva ment, l’individu és sobirà.

la virtut de l’advocat del diable

La més intolerant de les esglésies, l’Església catòlica romana, fins i tot en la canonització dels sants, admet i escolta pacientment “l’advocat del diable”. Sembla que els homes més sants no poden rebre els honors pòstums fins que els dimonis no hagin dit en contra d’ells tot allò que és sabut. Fins i tot en el cas de la filosofia newtoniana, si aquesta no hagués estat qüestionada, la humanitat no podria haver estat tan segura de la seva veritat com n’està ara. Les creences de les quals en tenim més garanties se sostenen en la invitació constant a què tot el món provi de demostrar la seva falsedat. Si no s’accepta el repte, o s’accepta però falla en l’intent, és que encara estem molt lluny de la certesa. Tot i així, haurem fet el millor que permet la raó humana (…) aquest és el nivell de certesa assolible per un ésser fal·lible i és l’única manera d’arribar-hi.

en defensa dels heretges

Aquells que creuen que la reticència dels heretges no és dolenta haurien de tenir en compte, en primer lloc, que a causa d’aquesta reticència mai no es dona una discussió justa i profunda sobre les opinions heterodoxes. I el fet de no discutir-les fa que, per bé que no s’estenguin, no desapareguin. Però no són les ments dels heretges les que estan més deteriorades a causa de la prohibició de qualsevol discussió que no porti a una conclusió ortodoxa. El mal major és per a la resta de les ments, que no es poden desenvolupar i són dominades pel temor a l’heretgia. ¿Qui pot fer un recompte d’allò que el món perd a causa del fet que una multitud d’intel·lectes prometedors, però amb caràcters tímids, no gosin seguir cap camí vigorós i independent de pensament, a risc d’arribar a algun territori que fos considerat antireligiós o immoral per algú altre? Entre ells trobarem alguns homes amb una profunda consciència, un enteniment subtil i refinat, que passen la vida sofisticant un intel·lecte que no poden silenciar i esgoten els seus recursos intentant reconciliar les visions de la seva consciència i la seva raó amb l’ortodòxia -i, de vegades, ni tan sols no ho aconsegueixen.

llibertat de pensament

Aquell que no reconegui que un pensador té com a primer deure seguir el seu intel·lecte cap a qualsevol de les conclusions on el porti, no podrà ser mai un gran pensador. La veritat guanya més dels errors d’aquell qui, després d’estudiar i preparar-se, pensa per si mateix, que de les opinions vertaderes dels qui les sostenen perquè no volen pensar. La llibertat de pensament no és només necessària per formar grans pensadors. És igualment indispensable, si no més, per permetre que la majoria dels homes aconsegueixi l’estatus mental del qual són capaços (…). Quan s’ha donat una aproximació general a aquest tipus de caràcter a estat perquè s’ha suspès el temor a les especulacions heterodoxes.

dissidents, parleu

Quan trobem persones que són l’excepció a l’aparent unanimitat del món sobre qualsevol tema, fins i tot encara que el món tingui molta raó, és molt probable que aquests dissidents tinguin quelcom valuós a dir, i que la veritat en surti perjudicada si romanen en silenci.

els advocats: els millors servidors de la veritat

no és en el partidari apassionat sinó en l’espectador calmós i desinteressat que la col·lisió d’opinions té un efecte saludable. El mal més terrible no és el conflicte entre parts de la veritat, sinó la supressió de la meitat d’aquesta. Mentre hi hagi persones forçades a escoltar les dues cares de la veritat, hi ha esperança; quan només s’escolta una versió, els errors es tornen prejudicis i la veritat deixa de tenir l’efecte propi de la veritat pel fet de ser exagerada fins a la falsedat. (…) generalment, la veritat  només té l’oportunitat d’emergir de manera proporcional a la possibilitat que tingui cada porció de la veritat de trobar un advocat i de ser escoltada.

“el somni de l’opinió ja decidida”

La mala tendència de la humanitat a deixar de pensar en allò que ja no genera dubtes és la causa de la meitat dels seus errors. Un autor contemporani ha parlat pertinentment sobre “el profund somni de l’opinió ja decidida”.

els genis, persones sota sospita

Les persones genials són, ex vi termini, més individuals que cap altra persona i, conseqüentment, menys capaces d’encaixar sense patir una compressió dolorosa, en qualsevol motlle que la societat hagi creat per tal d’estalviar als seus membres el problema de forjar el seu propi caràcter. Si, a causa de la seva timidesa, accepten encaixar en un d’aquests motlles i no expandeixen tota la part de si mateixos que no es pot expandir a causa de la pressió, la societat o podrà beneficiar-se significativament dels seus genis. Si tenen caràcters forts i trenquen les seves cadenes, esdevenen el punt de mira de la societat que no ha aconseguir reduir-los, i són apuntats com a salvatges o erràtics —com si ens haguéssim de lamentar pel fet que el riu Niàgara no discorre tranquil com un canal holandès.

indicador excèntric

El fet que avui tan poques persones gosin ser excèntriques és una amenaça enorme per als nostres temps.

societat amb peus de dama xinesa: el “despotisme dels costums”

En l’actualitat s’ha produït una major regularitat de la conducta i un desencoratjament dels excessos. (…) treballar perquè tothom es comporti segons l’estàndard aprovat. I aquest estàndard, explícit o tàcit, consisteix a no desitjar res fortament.  El seu ideal de caràcter consisteix a no tenir cap caràcter marcat, a esmorteir per compressió —com el peu d’una dama xinesa— cada part de la natura humana que sobresurti prominentment i tendeixi a provocar que la persona tingui una silueta marcadament diferent d’allò comú de la humanitat. (…) el despotisme dels costums és arreu.

utopia estatalista: màquina perfecta però sense energia 

l’Estat que empetiteix els seus homes per tal que siguin uns instruments més dòcils a les seves mans —fins i tot per a propòsits beneficiosos—; aquest Estat es trobarà que amb homes petits no es pot acomplir cap gran gesta, i que la perfecció de la maquinària a la qual ho ha sacrificat tot, finalment no valdrà per a res a causa de la manca del poder vital que, per tal de fer que la màquina funcionés més suaument, ha preferit esbandir.

 

L’esperança segons Alberoni

2954533758_6e7f7f1e55_o.jpg

Francesco Alberoni
L’esperança (2001)

la desesperació és certa; l’esperança és oberta

Entre la desesperació i l’esperança no hi ha gradacions intermèdies, sinó un salt abismal, del res al tot, de l’anihilació a la vida (…). L’esperança no és una possibilitat vaga, una llumeta tímida, una espera incerta i temorosa. És una llum que esquinça les tenebres, és una onada de calor que ens escalfa (…) el pas de la desesperació a l’esperança no és un pas de la incertesa a la certesa. No; al contrari, és un pas de la certesa a la possibilitat. Qui està desesperat ja no creu en la possibilitat de salvar-se. Té la “certesa” que no es curarà, la “certesa” de l’anihilació. La notícia que l’operació ha anat bé no vol dir que ara tingui la seguretat que es curarà, però sí que es pot curar, que té la possibilitat de curar-se, que pot esperar curar-se. El mateix es pot dir del condemnat a mort: li diuen que li poden commutar la pena, que podrà viure. La vida consisteix precisament en això, en el fet de descloure’s la possibilitat, en la visió de l’horitzó del futur. L’horitzó és la vida. Tots sabem que hem de morir (…). Però això no ens fa desesperar, perquè no deixa de ser una abstracció (…) és un passarà indeterminat, com un somni, un esdeveniment que cau rere l’horitzó, com la fi del món. En canvi, estaríem desesperats si ens diguessin exactament quan hem de morir, perquè aleshores, com el condemnat a mort, comptaríem els dies i les hores que ens queden.

“espontaneïtat cultural”: la metàfora del ball

L’espontaneïtat de la vida de parella s’assembla a la de la dansa. Quan veiem dos ballarins ballant, ens sembla que ho fan amb una gran naturalitat. Però en la base d’aquesta espontaneïtat i d’aquesta gràcia no hi ha dues espontaneïtats separades. Al contrari, en primer lloc hi ha la passió pel ball, en segon lloc la voluntat de posar-se d’acord, de trobar una harmonia, d’entendre’s a la perfecció, la qual cosa s’aconsegueix estudiant, assajant i assajant. (…) Aleshores, i només aleshores, la dansa fa l’efecte d’una harmonia extraordinària i espontània. Quan, en realitat, és el producte d’un lent aprenentatge, de l’objectivació de la voluntat de ballar junts. La naturalitat i l’espontaneïtat són, per això, les flors que neixen de la passió i l’exercitació de la convergència de voluntats. Si no hi ha passió, dues persones no poden aprendre a ballar juntes, i no poder aprendre a ballar junts significa la mort de la passió. Així mor també l’amor més apassionat. Cadascú, utilitzant l’energia de l’estat naixent de l’enamorament, ha de crear institucions revitalitzadores, que no són sinó nous hàbits adequats per al tipus de relació, uns hàbits que cal convertir en una segona pell, en una nova espontaneïtat: una espontaneïtat cultural.

enamorar-nos de la mateixa persona… justament perquè n’és una altra

L’estat amorós continua perquè ens tornem a enamorar de la mateixa persona. Tot plegat és possible gràcies a l’existència d’institucions revitalitzadores (…). Aquesta explicació es diferencia clarament de la de la coevolució de Jürg Willi. Coevolució significa que els dos enamorats canvien junts, en la mateixa direcció, que resten iguals. Això, certament, és important. Ara bé, afegeixo jo, no basta per explicar la llarga duració d’un estat amorós intern. Cal que l’estat naixent torni a entrar en acció. I, perquè això tingui lloc, cal que els dos membres de la parella s’hagin diferenciat, que siguin nous, creatius i diferents als ulls de l’altre, que siguin una cosa estimulant, una pista per al futur.

contracte versus vida

En el contracte no diu que ens havíem de somriure, de donar-nos la mà, d’ajudar-nos, de lluitar braç a braç, de gaudir plegats. El contracte indica el principi de relació, no la relació, la vida. El contracte obre el registre del temps laboral però no registra el gruix del temps de la vida.

l’estat naixent

Els enamorats no es reconeixen perquè tinguin les mateixes idees, sinó perquè estan disposats a canviar, i un bon dia entren en aquest estat. Aleshores els envaeix una gran esperança, s’obren l’un a l’altre, es tornen disponibles, flexibles i tendeixen a fondre’s, a formar una col·lectivitat compacte, un nosaltres sòlid. L’estat naixent és el moment de ruptura i de discontinuïtat que permet l’aparició d’un “mutant” social. (…) El moviment, però, ha de passar comptes amb la realitat, amb les seves tensions internes, i d’una estructura es converteix en una institució. L’estat naixent i la institució, si bé constitueixen el moment inicial i el final de la mateixa entitat social, són, en el pla de l’experiència subjectiva, dos mons contraposats, incompatibles.

els perills de la utopia: institucionalitzar l’estat naixent ara i aquí

En què consistia l’error? A voler fer realitat de seguida, ara i aquí, la promesa de l’estat naixent. A imaginar una institució perfecta que en conservaria totes les qualitats. És l’error que va ocmetre en primer lloc J.-J. Rousseau en ‘El contracte social’, on s’imagina un “contracte” que genera el naixement sobtat d’un poder, la Voluntat General, per la qual “cada individu, en unir-se a la resta, no obeeix sinó a ell mateix i roman lliure com abans”. Però aquesta experiència solament és possible en l’estat naixent, durant la fusió, que té una durada limitada (…) en el pla psicològic, l’eliminació de les diferències entre la voluntat de l’individu i la voluntat de la comunitat no es por tolerar durant gaire temps si no es vol posar en perill la subjectivitat i la individualitat. En la pràctica, solament és possible en una petita comunitat en la qual, en el moment màgic de la fusió, tothom pugui ser present en la presa de decisions. En els grans processos històrics, en les revolucions, rere la màscara de la Voluntat General apareix ràpidament el desig d’uns quants, que volen decidir per tots els ciutadans com ha de ser aquesta Voluntat (…). La catàstrofe es produeix precisament perquè es vol transformar de seguida l’experiència extraordinària de l’estat naixent en una estructura que en conservi -cosa impossible- les mateixes qualitats de fluïdesa, extraordinàries i evanescents. Quan es vol crear ara i aquí una institució perfecta, duradora i infal·lible. És a dir, quan es vol fer realitat ara i aquí una utopia.

la institució de la reciprocitat (la bona institució)

El pacte confirma, amb un compromís solemne, la nostra unitat i, al mateix temps, estableix el respecte de les nostres diversitats. (…) El pacte estableix els drets fonamentals i inalienables de què parla Locke, el pare de la democràcia occidental. La certesa dels drets inalienables constitueix la base de la confiança mútua: la institució de la reciprocitat.

no rendir-nos a la mort “que ens promet la pau”

En la pel·lícula de Kurosawa ‘Somnis’ hi ha un episodi en què dos soldats queden atrapats en una tempesta de neu. En un moment determinat veuen una dona guapíssima, embolicada en un suau i càlid mantell blanc, que obre envers ells els seus braços amorosos. Els convida a reposar en el seu pit. Els soldats tenen la temptació d’abandonar-se a aquella abraçada reparadora. Però amb un esforç comprenen que aquella dona és la mateixa tempesta, és el gel, és la mort que els promet que els promet la pau si paren de lluitar. Aleshores s’hi rebel·len, la fan fora, s’arrauleixen l’un al costat de l’altre protegint-se amb les capes. L’endemà al matí, en apartar la neu que els havia colgat, s’adonen que les tendes del campament només eren a uns pocs metres d’ells!

 

Nova il·lustració radical

Velazquez-las_hilanderas.jpg
‘Les filadores’ de Velázquez (1657). Marina Garcés propugna una aliança de “teixidores”, a la manera de les moires gregues que filaven pacientment el destí, per recuperar el temps i l’experiència compartides enfront del dogma dualista que ens obliga a triar entre apocalipsi irrevocable o tecnoutopies solucionistes. “No us creiem”, és el crit alhora “incrèdul i confiat”, d’aquestes filadores tossudes. El comentari previ i els títols que encapçalen els fragments són de l’autor del blog.

Marina Garcés
Nova il·lustració radical (2017)

“la veritat vol ser buscada, però també demana que se l’esperi”

Es va detectar, per part dels mateixos impulsors del moviment il·lustrat, que la disponibilitat dels nous coneixements (…) produïts cada cop amb més quantitat i a més velocitat, no tancava el problema sinó que n’obria d’alres. Concretament, a la mateixa entrada de “Crítica” de l’Encyclopédie, els enciclopedistes n’assenyalen la necessitat: “El desig de conèixer sovint resulta estèril per un excés d’activitat. La veritat vol ser buscada, però també demana que se l’esperi, que es vagi per davant seu però mai més enllà. El crític és el guia savi que ha d’obligar el viatger a aturar-se quan s’acaba el dia, abans que s’extraviï en les tenebres (…). Els descobriments demanen un temps de maduració, abans del qual les recerques semblen infructuoses. Una veritat espera, per fer eclosió, la reunió dels seus elements (…). El crític hauria d’observar amb cura aquesta fermentació de l’esperit humà, aquesta digestió dels nostres coneixements (…). Així aconseguiria imposar silenci a aquells que no fan sinó engreixar el volum de la ciència, sense augmentar-ne el tresor (…) així tindríem molt menys per llegir i molt més per recollir”.

les sofisticades armes del sistema contra la crítica

Actualment tenim poques restriccions d’accés al coneixement, però molts mecanismes de neutralització de la crítica. Entre d’altres, en podem destacar quatre: la saturació de l’atenció, la segmentació de públics, l’estandardització dels llenguatges i l’hegemonia del solucionisme.

economia de l’atenció i les seves conseqüències polítiques

terme, proposat per l’economista Michael Goldhaber, remet al fet que quan el volum d’informació (…) augmenta tant, el problema ja no és la necessitat de solucionar-la, sinó també la impossibilitat de prestar-hi tota l’atenció. Com podem seleccionar si no podem atendre tot el que ens envolta? (…) els efectes que té demanen desenvolupar una psicologia i una política de l’atenció. La primera té a veure amb les patologies que la mateixa saturació de l’atenció produeix: ansietat, desorientació, depressió. La segona (…) impotència i dependència. No podem formar-nos opinió sobre tot el que passa la nostre entorn (…) té com a conseqüència la paràlisi (…). Una subjectivitat desbordada és la que avui se sotmet amb més facilitat a una adhesió crítica a l’opinió, la ideologia i els judicis dels altres (…). No és aquest el mecanisme d’allò que Kant anomenava heteronomia? La diferència és que en altres temps l’heteronomia es basava en la ignorància com a absència de coneixements, com a no accés al saber, mentre que avui funciona sobre l’accessibilitat desbordant, i per tant, inoperant, al saber.

interpassivitat: delegar la intel·ligència i no experimentar

Cada època i cada societat tenen les seves formes d’ignorància. Se’n desprenen les seves correlatives formes de credulitat. La nostra és una ignorància ofegada en coneixements que no poden ser digerits ni elaborats. Una d’aquestes figures més extremes és la que ha estat anomenada interpassivitat o subjectivitat interpassiva. En va començar a parlar (…) el filòsof vienès Robert Pfaller i el terme ha estat reprès en (…) Slavoj Zizek. La interpassivitat és una forma d’activitat delegada que oculta la pròpia passivitat (…). Des de les fotocòpies que com ja les hem fet fet no les arribarem a llegir mai, com deia Umberto Eco respecte als acadèmics, fins a les cançons i les pel·lícules que com ja les hem descarregat ja no les escoltarem ni les veurem mai. La màquina ho fa per nosaltres. És una relació sense relació que mou informació però que, òbviament, no genera experiència, comprensió ni cap altre tipus de desplaçament.

segment versus fragment

El segment no és un fragment. En els debats postmoderns es va discutir molt sobre el valor del fragment a la fi de les grans narracions. El fragment era ambivalent: ruïnós i lliure alhora. Un element tancat i al mateix temps alliberat que obre un camp d’incertesa i la possibilitat de noves relacions. El segment, en canvi, és una elaboració que categoritza, pauta i organitza la recepció dels sabers. Organitza la distància per gestionar-la de manera previsible i identificable.

incomunicats en els sabers, però homologats en els procediments

La segmentació del saber i dels seus píblics té a veure, més aviat, amb una estandardiztació de la producció cognitiva. El que sembla que s’allunya quant als continguts, s’assembla quant als procediments. La transversalitat ja no connecta experiències sinó maneres de funcionar. (…) A la universitat ni tan sols comprenem de què parlen els nostres veïns de departament, però el que està garantit és que tots, a totes les universitats del món, sabem funcionar de la mateixa manera (…). La segmentació i l’estandardització són dos processos que, paradoxalment, avancen agafats de la mà i que tenen com a conseqüència una gestió ordenada i previsible de la incomunicació entre sabers i de la seva inutilitat recíproca.

intel·ligència delegada

Humans estúpids en un món intel·ligent: és la utopia perfecta.

humà i planeta, del divorci a la guerra: qui destruirà a qui?

L’any 1947 Adorno i Horkheimer afirmaven amb dolor que el matrimoni entre l’home i la naturalesa era una història que, amb la Il·lustració, havia acabat malament. (…) En l’actual era planetària, la trobada entre l’ésser humà i la naturalesa ja no és un matrimoni patriarcal, amb tots els perills i estructures de dominació que comporta, sinó quelcom més incert. El que queda pendent de resoldre sembla que és, només, qui destruirà a qui.

nostàlgia i tecnoutopia: els dos esculls de les humanitats

Com en el cas de l’ecologisme, els debats a l’entorn de la denominada “crisi de les humanitats” han quedat atrapats en l’estret marge entre dos pols: d’una banda, el lament i les alarmes sobre el que s’està perdent (…). De l’altra, els dissenys de futur, moltes vegades vinculats a l’utopisme tecnològic i a la salvació cognitiva de la humanitat, gràcies a la connexió de tots els nostres sabers a través de l’hipertext global. Tant un enfocament com l’altre, el defensiu-nostàlgic i el tecnoutòpic, ens allunyen de la realitat present i dels nostres reptes i compromisos.

no és desinterès humanístic, és un nou —i temible— projecte cognitiu

El que percebem com un desinterès és, en realitat, la desinstitucionaliztació de les activitats humanístiques per part del projecte cognitiu del capitalisme actual (…). L’escola del futur ja s’ha començat a construir i no la pensen els estats ni les comunitats, sinó les grans empreses de la comunicació i els bancs. No té parets ni reixes, sinó plataformes en línia i professors disponibles les 24 hores. No li farà falta ser excloent perquè serà individualitzadora de talents i de recorreguts vitals i d’aprenentatge. Practicarà la universalitat sense igualtat: una idea en la qual hem de començar a pensar perquè serà, si es que ja no ho és, la condició educativa del nostre temps.

ciutadans cultes… i vulnerables

Diu la protagonista de la pel·lícula ‘Una giornata particolare’ (Ettore Scola): “A una dona inculta se li pot fer qualsevol cosa”. El que hem de preguntar-nos és com i per que avui en dia es pot per qualsevol cosa a tanta gent culta.

retorn a l’humanisme: no deixar-nos convertir en un “actiu psicofísic”

És interessant veure com filòsofes feministes molt poc sospitoses d’universalisme eurocèntric, com Judith Butler o Rosi Braidotti, estan rescatant la possibilitat de reivindicar, malgrat tot, un cert llegat de l’humanisme. No es tracta d’una reivindicació nostàlgica i essencialista, tot al contrari. Obren la possibilitat d’una aposta bastarda per no abandonar les nostres vides a una gestió capitalista de la intel·ligència, dels vincles i de les emocions, per no deixar-nos convertir en un actiu fisicopsíquic del neurocapitalisme actual. (…) deixar enrere tant l’universalisme expansiu com el particularisme defensiu, i aprendre a elaborar universals recíprocs. O, com deia Merleau-Ponty, universals oblics, és a dir, (…) que no cauen des de dalt sinó que es construeixen per relacions de lateralitat, d’horitzontalitat.

la lluita per allò necessari contra allò imperatiu

Que les humanitats estiguin avui en transició significa que el sentit del que és humà està en disputa. No és una querella ociosa i gratuïta. Ha hi ha disputa l’interès de tots contra els interessos del capitalisme actual. No es planteja, per tant, des d’una batalla del non-profit contra el benefici, com sosté (…) Martha Nussbaum (…). Ni d’allò inútil contra l’utilitarisme, com argumenta Nuccio Ordine en el famós assaig (…). Són visions, aquestes, encara lligades a l’idealisme propi d’una burgesia que podia separar amb què alimentava l’estómac i amb què alimentava l’esperit. Actualment, el precariat de la cultura (…) no pot ni vol separar-ho (…). I encara menys els milions de vides que avui ja toquen els límits d’allò invivible. Ens hi juguem l’estómac, la consciència i la dignitat del destí comú de la humanitat en aquest temps que resta. El nostre combat, avui, és un combat d’allò necessari contra el que se’ns presenta coma  imperatiu.

les filadores insubmises: “no us creiem”

En l’actual disputa pel que és humà, més que un retorn al futur, com en la famosa pel·lícula dels anys vuitanta, el que necessitem és elaborar el sentit de la temporalitat (…) reapropiar-nos del temps vivible i de les seves condicions compartides, recíproques i igualitàries respecte de la singularitat de cada forma de vida (…) Contra el dogma apocalíptic i la seva monocromia messiànica i solucionista (o condemna o salvació), el sentit d’aprendre és treballar en una aliança de sabers que conjuguin la incredulitat i la confiança. Imagino la nova Il·lustració radical com una tasca de teixidores insubmises, incrèdules i confiades alhora. “No us creiem”, som capaces de dir, mentre des de molts llocs refem els fils del temps i del món amb eines afinades i inesgotables.