El Hombre Eterno

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Sábana Santa de Turín

El Hombre Eterno
Gilbert Keith Chesterton (1925)

dos formas de llegar *

Hay dos formas de llegar a un lugar. La primera de ellas consiste en no salir nunca del mismo. La segunda, en dar la vuelta al mundo hasta volver al punto de partida. (…) El muchacho que vive en las tierras de su padre o se aleja de ellas lo suficiente para verlas en conjunto ve las cosas con claridad. (…) La cercanía de nuestro hogar espiritual es la mejor condición para amarlo. Después de ésta, la posición más saludable es estar lo suficientemente lejos como para no odiarlo.

lo mejor es lo no escrito

Un relato que, como todos los que nunca escribí, será sin duda el mejor que jamás haya escrito.

Iglesia pecadora

La Iglesia se ve justificada, no por el hecho de que sus hijos no pequen, sino precisamente porque lo hacen.

los agnósticos en tierra de nadie

No pueden ser cristianos y no pueden dejar de ser anticristianos. El único aire que respiran es un aire de rebeldía, de obstinación, de crítica mezquina. Viven todavía a la sombra de la fe y han perdido su luz. (…) se trate o no del crepúsculo de los dioses, está claro que no se trata del amanecer de los hombres.

ejercicio: los 12 apóstoles chinos

A todos aquéllos en los que una simple reacción ha alcanzado las dimensiones de una obsesión, recomiendo encarecidamente el esfuerzo de imaginar a los Doce Apóstoles con rasgos orientales. En otras palabras, ruego a dichos críticos que intenten hacer tanta justicia a los santos cristianos como como si se tratara de sabios paganos.

títulos largos

Muy probablemente, el editor no había leído el resto del título, tratándose de un título tan largo y siendo él un hombre muy ocupado.

la no comprensión de la cueva prehistórica

El evolucionista se queda pasmado en el interior de la cueva ante cosas demasiado grandes para alcanzar a distinguirlas y demasiado sencillas para alcanzar a entenderlas.
[el ser humano] Sobre todo, es como un espejo porque es único en su especie. Otras cosas se le pueden parecer o parecerse unas a otras de diversas formas; como en los muebles de una habitación una mesa puede ser redonda como un espejo, o un armario puede ser más grande que un espejo. Pero el espejo es la única cosa que puede contener a todas las demás. El hombre es el microcosmos, es la medida de todas las cosas, es la imagen de Dios. Éstas son las únicas lecciones auténticas que se han de extraer de la cueva, y es hora de dejarlas para salir a campo abierto. (…) el hombre es al mismo tiempo la excepción a todo y el espejo y la medida de todas las cosas.

el profesor con su hueso

Algunas veces, el profesor con su hueso se convierte en algo casi tan peligroso como un perro con su hueso. Con la diferencia de que el perro, al menos, no deduce de él ninguna teoría que pruebe que la humanidad se esté volviendo canina o provenga de los perros.

lo humano es carencial

No puede dormir en su propia piel y no puede confiar en sus propios instintos.

prehistórico no es primitivo

Un período prehistórico no tiene por qué significar un periodo primitivo (…) dudoso paralelismo entre el hombre prehistórico y el hombre no civilizado. (…) es perfectamente posible que hubieran existido todo tipo de formas de civilización olvidadas junto a todo tipo de olvidadas formas de barbarie. (…) Una civilización se podría haber especializado en cosas que luego no dejaran rastro, como el tejido o el bordado, y no en cosas que fueran permanentes, como la escultura o la arquitectura.

mito del hombre de las cavernas

Un hombre puede matar a veinte con una pistola, pero es poco probable que pueda hacerlo con una piedra de sílex. El tópico habitual sobre el hombre fuerte que gobierna por la fuerza y el temor, no es otra cosa que un cuento de niños sobre un gigante con cien brazos.

no confundir a los prehistóricos con los primitivos actuales

Un bebé nace tan calvo como un anciano, pero sería un error para un hombre que desconociera la infancia deducir que el bebé habría de tener una larga barba blanca. Tanto el niño pequeño como el anciano caminan con dificultad, pero el que espere ver al anciano colgado a su espalda pataleando alegremente, quedará un tanto defraudado. Es absurdo, por tanto, defender que los primeros pioneros de la humanidad han de ser idénticos a algunos de los restos más estancados de la misma.

el autoritarismo es moderno y no primitivo

El despotismo de ciertas tribus sórdidas y decadentes del siglo XX no prueba que los primeros hombres estuvieran sujetos a un gobierno despótico. (…) el despotismo puede ser consecuencia del progreso; de un progreso tardío, muchas veces, y, con más frecuencia, el fin de sociedades altamente democráticas. El despotismo se podría definir como una democracia fatigada. Cuando el cansancio se cierne sobre una comunidad, los ciudadanos se sienten menos inclinados a esa perpetua vigilancia, que con acierto se ha denominado el precio de la libertad y prefieren colocar un único centinela para vigilar la ciudad mientras duermen.

democracia agrícola

Es más probable que una sociedad primitiva fuera parecida a una democracia pura. En comparación con otras, las sencillas comunidades agrícolas han demostrado ser hasta ahora las democracias más puras. La democracia se debilita siempre en la complejidad de la civilización. Se puede decir, si se quiere, que la democracia es enemiga de la civilización.

grandes desconocidos muy parecidos a nosotros

[sobre los prehistóricos] Lejos de ser una cuestión de conocer todo acerca de unas extrañas criaturas muy diferentes a nosotros, es probable que se tratara de gente muy parecida a nosotros, pero de la que no sabemos nada.

barbarie y civilización no son sucesivas

Según las pruebas que tenemos a nuestra disposición, la barbarie y la civilización no fueron etapas sucesivas en el progreso del mundo. Fueron condiciones de vida que coexistieron, como coexisten hoy en día.

hacerse como niños

es necesaria una cierta simplicidad para hacerse una idea de la infancia del mundo. (…) El niño se da cuenta de las bromas igual que la mayoría de los hombres, y aún mejor que muchos hombres de ciencia. (…) Algunos mitos son muy toscos e inexplicables, como los primeros garabatos de los niños, pero el niño está intentando dibujar.

imaginar la imaginación prehistórica

No han sido capaces de imaginar al hombre descubriendo el fuego como un niño que descubre los fuegos artificiales. No han sido capaces de imaginarse al hombre jugando con esa maravillosa invención que llamamos rueda, como un muchacho que disfruta escuchando las voces de una radio de su propia invención. No han sido capaces de hacerse jóvenes para describir la juventud del mundo. De esto se sigue que entre todas sus fantasías relativas a los tiempos primitivos o prehistóricos no encontraremos un solo detalle gracioso. Ni siquiera un detalle simpático relativo a la forma de obtener aquellas ingeniosas invenciones. Y, sin embargo, existen serios indicios en los jeroglíficos que parecen indicar que el elevado arte de la escritura comenzó con una broma. Hay gente a la que le costará reconocer que el arte de la escritura comenzara con un juego de palabras. Las palabras debieron causar más asombro que la telegrafía sin hilos, y los experimentos con cosas normales debieron ser tan impactantes como una descarga eléctrica. Pero aún estamos esperando que alguien escriba una historia viva acerca de los hechos de la vida primitiva.

civilización: menos variedad, más complejidad

Es un hecho que los hombres pierden variedad en favor de la complejidad.

el primitivo alardea del mito y silencia el misterio

se nos presenta aquí un curioso detalle dentro de la historia religiosa. El salvaje parece hacer alarde de los aspectos más repulsivos e increíbles de su creencia, mientras oculta los más razonables y dignos de crédito. El motivo es que aquellos aspectos no forman parte de su creencia o, al menos, del mismo tipo de creencia. Los mitos no son para él más que historias elevadas, tan elevadas como podrían serlo el cielo, un canalón de agua, o la lluvia tropical. Los misterios, en cambio, son historias verdaderas, que consideran en secreto para poder tomárselas en serio.

la ignorada persistencia de lo divino

aunque el cielo esté lejano, se sigue encontrando encima de nuestras cabezas. (…) Los que caen tienen el recuerdo imborrable de la caída, aunque puedan olvidarse de la altura.

el mito universal de la separación cielo-tierra

De cien formas distintas se nos dice que el cielo y la tierra fueron alguna vez amantes o una sola cosa hasta que un elemento ajeno, normalmente un niño desobediente, los separó, y el mundo fue edificado sobre un abismo, una división y una despedida. Una de las versiones más complejas nos llega de la civilización griega con el mito de Urano y Saturno.

el cielo “con gesto de despedida”

(…) el cielo debería estar más cercano a nosotros y que alguna vez pudo estar más cercano de lo que está, y que no es algo meramente ajeno e infinitamente lejano, sino en cierta manera separado de nosotros con gesto de despedida.

ausencia de Dios no es su inexistencia

ausencia de Dios. (…) Pero ausencia no significa inexistencia, de la misma manera que cuando un hombre brinda por sus amigos ausentes (…) Hay un vacío, pero no una negación, de la misma forma que una silla vacía no implica negación, sino todo lo contrario. Sería exagerado pretender que los paganos creyeran que un trono vacío dominaba sobre el Olimpo. Y más cerca de la verdad estarían esas grandiosas imágenes del Antiguo Testamento, en las que el profeta vería a Dios por detrás: como si una presencia inconmensurable diera la espalda al mundo. (…) su fuerza era tan grande que todos la llevaron con ligereza, de la misma manera que todos llevamos, sin percatarnos, el peso de la bóveda celeste.

tristeza pagana y alegría franciscana

en el sentido sacramental se da una ausencia de la presencia de Dios. Pero, en otro sentido, se da la presencia de la ausencia de Dios. Podemos advertirlo en la tristeza insondable de la poesía pagana, pues dudo que existiera alguna vez en toda la maravillosa humanidad de la antigüedad un hombre tan feliz como san Francisco de Asís.

el libro de Job, la pirámide de los hebreos

este vigoroso poema monoteísta permaneció oculto a los ojos del mundo antiguo, atestado de poesía politeísta. Y el hecho de que los judíos mantuvieran el Libro de Job alejado de todo el mundo intelectual de la antigüedad es una muestra de cómo se mantenían al margen, estudiando su tradición inalterada y no compartida. Es como si los egipcios, discretamente, hubieran ocultado la Gran Pirámide.

la necesidad cultural de la risa

Los aborígenes australianos, considerados los más rudos salvajes, poseen una historia de una rana gigante que se tragó el mar y todas las aguas del mundo y que, para poder expulsarlas, necesitaba que alguien la hiciera reír. Uno tras otro, todos los animales desfilaron en su presencia, realizando las mayores bufonadas, pero ninguno conseguía hacerla reír. Por fin, una anguila, que se sostenía en equilibrio sobre el extremo de la cola poniendo en juego la dignidad de su porte, logró el efecto deseado. Muchas páginas de buena literatura fantástica se podrían escribir a partir de esta fábula. La filosofía se esconde tras esa visión de un mundo seco, a la espera del benéfico Diluvio de la risa. La imaginación se desborda ante ese montañoso monstruo que irrumpe como un volcán acuoso. Y es divertido imaginar los ojos de la rana saliéndose de sus órbitas a la vista del pelicano o del pingüino. La rana finalmente se rio, pero el estudiante de las costumbres populares continúa serio.

ciencias sociales: investigar con subjetividad, no con objetividad

el problema viene de intentar mirar esas historias desde fuera, como si se tratara de objetos científicos. Lo que hay que hacer es mirarlos desde dentro y preguntarse cómo comenzar una historia. (…) El peligro de clasificar las cosas es que puede parecer que se comprenden.

la imaginación es más rápida que la razón

Supongamos que otra historia nos cuenta: «Y en el mismo instante en que el rey apagó la vela, sus naves naufragaron lejos de la costa de las Hébridas». No sabemos por qué, la imaginación ha aceptado esa imagen antes de que la razón pueda rechazarla.

el poeta no nos da el mundo, sino un lugar habitable

el más grande de los poetas, al definir al poeta, no dijo que nos daba el universo, el absoluto o el infinito, sino un lugar habitable y un nombre. (…) Hay una especie de instinto indestructible, en el poeta pagano, que le dice que no se equivoca del todo al hacer del dios un dios local.

la ley humana es el ritmo, no el progreso

todos sabemos que existe un ritmo y no un mero progreso en las cosas: las cosas ascienden y caen. Solamente para los cristianos el ritmo es un ritmo libre e incalculable. En la mayor parte de Asia el ritmo se ha solidificado en la repetición.

San Jorge redime al dragón rompiendo su circularidad

la cruz, tan bien como la figura, representa la idea de salir de ese círculo que es a la vez todo y nada. La cruz escapa a la argumentación circular por la que todo empieza y termina en la mente. (…) Utilizando una alegoría más popular, podríamos decir que cuando san Jorge atravesó con su lanza las quijadas del monstruo, rompió la monótona soledad de la serpiente que se devoraba a sí misma y le dio algo para morder que no fuera su propia cola.

crisis de las mitologías: cuando el hombre se cansa de fingir

La psicología del hecho es fácil de entender si se hace el experimento de ver la historia desde dentro. Llega un momento de la tarde en que el niño se cansa de «fingir» su papel de ladrón o de indio y decide entonces perseguir al gato. De la misma forma, llega un momento en la rutina de una civilización ordenada en que el hombre se cansa de jugar a la mitología y de fingir que un árbol es una doncella o que la luna se enamora de un hombre. Y el efecto de este deterioro es igual en todas partes. (…) Alrededor del círculo de las ciudades mediterráneas la gente lloró la pérdida de los dioses y fue consolada con los gladiadores. (…) Por todos lados, los sabios degeneraron en sofistas, es decir, en retóricos a sueldo o expertos en enigmas.

Belén: la ‘segunda cueva’ de la humanidad

la historia humana comenzó en una cueva, esa cueva que la ciencia popular asocia al hombre de las cavernas y en la que el descubrimiento práctico encontró arcaicas pinturas de animales. La segunda mitad de la historia humana, [Cristo] que fue como una nueva creación del mundo, comienza también en una cueva. Y como una sombra de tal suposición los animales vuelven a estar presentes.

el niño Jesús: paradoja de la omnipotencia indefensa

es un hecho patente acerca del cruce de dos luces particulares: la conjunción de dos estrellas en nuestro horóscopo particular. La omnipotencia y la indefensión, la divinidad y la infancia, forman definitivamente una especie de epigrama que un millón de repeticiones no podrán convertir en un tópico. No es descabellado llamarlo único. Belén es, definitivamente, un lugar donde los extremos se tocan.

la Navidad “nos sorprende desde atrás”; “descubrir una habitación en tu propia casa”

No es algo que nos haga volver la cabeza hacia lo externo, hacia esas maravillas que podrían encontrarse en los confines de la tierra. Es más bien algo que nos sorprende desde atrás, de la parte oculta e íntima de nuestro ser, como lo que algunas veces hace inclinar nuestro sentimiento hacia las cosas pequeñas o hacia los pobres. Es algo así como si un hombre hubiera encontrado una habitación interior en el mismo corazón de su propia casa, un lugar que nunca había sospechado, y hubiera visto salir luz de su interior. Es como si encontrara algo en el fondo de su propio corazón que traicioneramente lo atrajera hacia el bien. Algo que no está hecho de lo que el mundo llamaría un material fuerte; más bien está hecho de materiales cuya fuerza reside en la levedad alada con la que nos pasan rozando. Es todo lo que hay en nosotros salvo una breve ternura que allí se hace eterna. Todo eso no significa más que un momentáneo debilitamiento que, de una forma extraña, se convierte en fortalecimiento y en descanso.

cómo estudiar la Historia: hacia adelante con la imaginación y no hacia atrás con el recuerdo

Más de una vez he intentado en este libro la tarea harto imposible de invertir el tiempo y el método histórico y contemplar los hechos hacia adelante con la imaginación, en lugar de verlos hacia atrás mediante el recuerdo.

castigar a los sin techo por no dormir en casa

nuestra ley tiene un toque de humor o de imaginación con el que Nerón o Herodes nunca se vieron agraciados: el de castigar a la gente sin hogar por no dormir en su casa.

la filosofía, resultado de largas conversaciones campestres

Las grandes conversaciones que nos dan una idea de las grandes mentes de Sócrates, Buda o Confucio, parecen formar parte, en ocasiones, de una interminable comida campestre y lo que es más importante, parecen no tener comienzo ni fin. El mismo Sócrates vio interrumpidas sus pláticas por atender a su ejecución.

la muerte de Sócrates, una enojosa interrupción: mira a su verdugo “con fastidio”

Pero en este caso, lo más importante y lo que supone un particular mérito por parte de Sócrates es que aquella muerte no significaba para él más que una interrupción y un mero incidente. Se nos escapa la verdadera importancia moral del gran filósofo si no atendemos a este punto: que se queda mirando a su ejecutor con una inocente expresión de sorpresa y como de cierto fastidio, al encontrar a alguien tan poco razonable que es capaz de cortar una conversación en la que se está tratando de dilucidar la verdad. Él trataba de buscar la verdad, no la muerte. La muerte no era sino una piedra en el camino que podía hacerle tropezar. (…) Posiblemente no existen dos cosas más diferentes que la muerte de Sócrates y la muerte de Cristo.

de la tradición rural al rumor urbano

Lo mismo que lleva a una población rural a vivir de la tradición, lleva a una población urbana a vivir del rumor. Y así como sus mitos, en el mejor de los casos, habían sido irracionales, sus gustos y aversiones eran fácilmente moldeables ante una afirmación infundada, arbitraria y carente de autoridad.

La Crucifixión: Dios abandonado por Dios

Hubo momentos de desamparo que nadie padecerá jamás. Hubo secretos en lo más íntimo e invisible de ese drama, que las palabras no alcanzan a expresar ni son equiparables a algún tipo de separación de un hombre de los demás hombres. Y no es fácil que otra expresión menos sencilla y directa que la de la pura narrativa pueda siquiera sugerir el horror de exaltación que se alzaba sobre la colina. Innumerables relatos no han llegado al término de la descripción, o aún al principio. Y si hubiera algún sonido que pudiera producir el silencio, seguramente nos quedaríamos en silencio ante el final, cuando un grito fue lanzado en la oscuridad con palabras terriblemente nítidas y terriblemente incomprensibles (…). Y por un instante aniquilador, un abismo insondable para nuestro limitado intelecto se abrió en la unidad de lo absoluto: Dios había sido abandonado por Dios.

la llave de San Pedro es sagrada… porque es práctica

El credo era como una llave en tres aspectos que se pueden resumir muy adecuadamente bajo este símbolo. En primer lugar, la llave es, sobre todo, un objeto dotado de una determinada forma, y de conservar esta forma original depende enteramente su eficacia. El credo cristiano es, por encima de todo, la filosofía de las formas y el enemigo de lo informe. (…) En segundo lugar, la forma de una llave es, en sí misma, una forma bastante fantástica. Y es fantástica porque en cierto sentido es arbitraria. Una llave no es algo abstracto y, en ese sentido, no es materia de disensión: o encaja o no encaja en la cerradura. Es inútil que los hombres se pongan a disentir sobre ella, ya sea considerándola en sí misma, o reconstruyéndola basándose en principios de mera geometría o arte decorativo. (…) Y en tercer lugar, en cuanto que la llave está necesariamente sujeta a un patrón, nuestro credo era una llave con un patrón en algunos aspectos muy elaborado.

la llave cristiana abres las puertas del “lujoso manicomio”

se olvida de que el mundo no sólo había caído en un agujero, sino en un auténtico laberinto de agujeros y de esquinas. El problema era complicado. No se trataba simplemente del pecado, sino de un mundo lleno de secretos, de errores insondables e inexplorados, de enfermedades mentales inconscientes, de peligros en todas direcciones. Si la fe hubiera hecho frente al mundo solamente con los tópicos sobre la paz y la sencillez de espíritu a la que algunos moralistas la habrían confinado, no habría tenido el más mínimo efecto en ese lujoso y laberíntico manicomio. (…) había muchos aspectos en torno a la llave que parecían complejos. De hecho, sólo una cosa en torno a ella era sencilla: abría la puerta. (…) el modelo perfecto de las llaves. (…) ante el interrogante histórico de porqué fue y es aceptado, contestaré con lo que es una respuesta para muchos otros miles de interrogantes: porque se ajusta a la cerradura, porque es como la vida. (…) Somos cristianos y católicos no porque adoremos una llave, sino porque hemos atravesado una puerta.

la desilusión agnóstica: ‘Dios es demasiado bueno para ser verdad’; ‘demasiado libre para morir’; y el hombre, ‘demasiado libre para pecar’

Lo que los detractores del dogma quieren decir no es que el dogma sea malo, sino que es demasiado bueno para ser verdad. Es decir, que el dogma es demasiado liberal para ser verosímil. El dogma da al hombre demasiada libertad cuando permite que caiga. Y a Dios demasiada libertad cuando permite que muera. Esto es lo que parecen mantener los escépticos inteligentes.

¿la humanidad progresa? ¿progresamos nosotros de los 30 a los 40?

el problema del progreso. Uno de los agnósticos más inteligentes de la época me preguntó en una ocasión si pensaba que la humanidad mejoraba, empeoraba o permanecía invariable, confiando en que con aquellas opciones abarcaba todas las posibilidades. No se daba cuenta de que ese planteamiento sólo era aplicable a un modelo teórico o a un proceso histórico, pero no a un cuadro o a una historia determinadas. Le pregunté si pensaba que un hombre mejoraba, empeoraba o seguía igual entre los treinta y los cuarenta años. Pareció entonces darse cuenta de que dependía de la persona y del camino que escogiera seguir. Nunca se le había ocurrido que el curso de la humanidad podía depender del camino que escogiera seguir, y que no era una línea recta o una curva ascendente o descendente, sino una senda como la que un hombre escoge a través de un valle, para ir donde le place y parar donde le apetece; para entrar en una Iglesia o caer borracho en un loso. La vida del hombre es una historia, una historia de aventuras

la modernidad, enemiga de la narrativa; la novela, superior a la teoría

Ninguno de ellos es capaz de captar esta noción humana del cuento, de la aventura, de la prueba: de la durísima prueba del hombre libre. Ahogan el instinto de contar historias, por así decirlo. Ensucian, en cierto modo, el concepto de la vida humana considerada como una novela de aventuras. Unas veces arrastrados por la visión fatalista —pesimista u optimista— de un destino que es la muerte de la aventura. Otras, manifestando una indiferencia y un despego que es la muerte del drama. (…) Una historia tiene proporciones, variaciones, sorpresas, un sucederse particular de los acontecimientos, que no se puede resolver por una regla abstracta, como una suma. De la teoría pitagórica del número o la repetición, difícilmente podríamos deducir si Aquiles devolvería el cuerpo de Héctor.

Euclides versus Eurídice

Un hombre podría resolver una proposición de Euclides sin haber oído hablar de Euclides, pero no resolvería la leyenda de Eurídice sin haber oído hablar de Eurídice.

Dios es narrador y nos regala una novela de aventuras

Cuanto más profundicemos en la materia, más pronto llegaremos a la conclusión de que si ciertamente hubiera un Dios, su creación sólo podría culminar con la concesión de una verdadera novela de aventuras para el mundo. De otra forma, los dos lados de la mente humana nunca habrían podido tocarse, y el cerebro del hombre habría permanecido dividido y doble, uno de sus lóbulos soñando sueños imposibles y el otro repitiendo cálenlos invariables. Los pintores habrían seguido pintando eternamente el retrato de nadie. Los sabios habrían permanecido eternamente añadiendo números que no servían para nada. Este abismo sólo podía llenarlo una encarnación, una personificación divina de nuestros sueños.

las falsas muertes del cristianismo

podríamos decir, con una imagen un poco más digna, que se oyó el tañido de una campana y no sucedió nada, o que se escuchó el toque de una ejecución que fue pospuesta eternamente. (…) Al menos cinco veces, por tanto: con los arrios y los albigenses, con el escéptico humanista, después de Voltaire y después de Darwin, la Fe fue aparentemente arrojada a los perros. (…) Es notorio que ha sobrevivido a las persecuciones más salvajes y universales, desde la embestida de la furia de Diocleciano al embate de la Revolución francesa. Pero mayor y más extraña es su terca permanencia, Ha sobrevivido no sólo a la guerra sino también a la paz. (…) «Los ciclos y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán».

lo muerto es arrastrado; lo vivo va contra corriente

Una cosa muerta puede ser arrastrada por la corriente, pero sólo algo vivo puede ir contra ella. Un perro muerto puede ser alzado sobre la corriente del agua encrespada con toda la viveza del sabueso, pero sólo un perro vivo es capaz de nadar contracorriente. Un barco de papel puede flotar sobre las aguas de una terrible inundación con la complaciente arrogancia de un barco encantado, pero si aquel barco navega contra la corriente es señal de que sus remos son movidos por algún espíritu encantado. (…) Era esa otra fuerza la que, indiscutible e inexplicablemente, estaba viva; esa misteriosa e inconmensurable energía que impulsaba el río en sentido contrario.

prestos a llorar por la muerte, pero incapaces de ver la luz de la resurrección; el ser humano conlleva mejor el drama que el final feliz

mundo está todavía desconcertado ante ese movimiento, pero, sobre todo, porque todavía se mueve. En otro lugar hice ya referencia a los reproches de todo tipo que aún se dirigen contra ella y contra las grandes consecuencias que implica. Basta decir aquí, que cuantos más reproches le dirigen esos críticos, menos lo explican. (…) Ese tipo de gente está dispuesta a verter piadosas y reverentes lágrimas sobre el Sepulcro del Hijo del Hombre, pero no están preparados para ver al Hijo de Dios caminando una vez más sobre las montañas de la mañana. (…) Esa gente, como la gran mayoría, estaban en aquel momento acostumbrados a la idea de que la luz del viejo candelero cristiano se desvanecería ante la luz del día.

la fuerza del vino original

Una y otra vez, antes de nuestra época, los hombres se han contentado con una doctrina diluida. Y, una y otra vez, a esta doctrina le ha seguido, como saliendo de la oscuridad en forma de una catarata carmesí, la fuerza del vino original. (…) Han transcurrido siglos ya desde la época oscura de la segunda fermentación, cuando el vino del catolicismo se convirtió en el vinagre del calvinismo. (…) Nos hemos acostumbrado a la dilución, a la disolución, a este continuo rebajar el vino. Pero, “Tú has guardado el buen vino para el final”».

lo más joven del feudalismo era la fe

En la larga noche de la Edad Oscura, el feudalismo era algo tan familiar que no podía imaginarse ningún hombre sin su señor; y la religión estaba hasta tal punto enredada en esa madeja que era impensable que pudieran llegar a separarse. El feudalismo se vio desgarrado y desgajado de la vida social de la verdadera Edad Media: y el poder principal y más lozano de aquella nueva libertad sería la antigua religión. El feudalismo había pasado, y las palabras no.

la naturaleza busca su fin

Cada cosa busca su fin, un fin glorioso y radiante, hasta las margaritas o los dientes de león que vemos al tender la vista sobre los campos. En la misma forma de las cosas hay algo más que el mero crecimiento natural: hay una finalidad.

Dios, un “extranjero amigo” que crea el sol “como el criado enciende el fuego para su señor”

Había un extranjero que era al mismo tiempo amigo; un benefactor misterioso que había sido antes que ellos y había construido los bosques y las montañas para cuando ellos llegaran y había anticipado el sol del amanecer a su nacimiento, como un criado enciende el fuego para su señor.

la quimera de los filósofos: trazar el plan del mundo “como si aún no hubiera sido creado”

Es la orden o escuela de los filósofos, hombres dedicados a buscar seriamente el orden en medio del aparente caos acerca de la visión de la vida. En vez de vivir de rumores imaginarios, remotas tradiciones y excepcionales experiencias acerca de la inteligencia y el significado escondido tras la realidad de las cosas, intentaron establecer a priori el proyecto primario de esa inteligencia. Trataron de plasmar sobre papel un posible plan del mundo, como si el mundo aún no hubiera sido creado.

Cristo: cuando el creador del mundo “lo visita en persona”

En medio de toda esta situación, se alza justamente una enorme excepción: un hecho absolutamente diferente a cualquier otra cosa; con carácter definitivo, como las trompetas del Juicio Final, y que, al mismo tiempo, constituye una buena noticia, una noticia demasiado buena para ser cierta. Se trata, nada menos, que de la rotunda afirmación de que el misterioso creador del mundo lo ha visitado en persona.

el mensajero no reflexiona sobre su mensaje; lo entrega

Lo que desconcierta al mundo, a sus sabios filósofos y a sus imaginativos poetas paganos, respecto a los sacerdotes y personas que forman parte de la Iglesia Católica es que todavía se comportan como si fueran mensajeros. Un mensajero no se para a considerar o discute cuál podría ser el sentido de su mensaje, lo entrega tal cual es.

la locura cuerda del cristianismo

Pero esta locura ha seguido dando muestras de cordura, Ha perdurado en su cordura mientras todo lo demás enloquecía. (…) Éste es el gran enigma: que algo tan abrupto y anormal se considere aún un lugar habitable y acogedor.

*Los títulos que encabezan los fragmentos son interpretaciones libres del autor del blog, no citas textuales del autor

 

 

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