Kandinski dixit

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Vasili Kandinski
De lo espiritual en el arte (1911)

hija y madre *

Toda obra es hija de su tiempo, muchas veces es madre de nuestros sentimientos. [inicio del libro]

diagnóstico moderno

Hoy vivimos una libertad sólo posible en el comienzo de una gran época.

el alma jarrón

Todavía no ha pasado toda la pesadilla de las ideas materialistas que convirtieron la vida del universo en un penoso juego sin sentido. Sólo una débil luz alborea como un puntito único en un enorme círculo negro (…). Nuestra alma tiene una grieta que, cuando se consigue tocarla, suena como un valioso jarrón resquebrajado y reencontrado en las profundidades de la tierra.

la tríada sinestésica del amarillo

El amarillo contemplado directamente (…) inquieta al espectador, le molesta y le excita y descubre el matiz de violencia expresado en el color, que actúa descarada e insistentemente sobre su sensibilidad (…). Así, potenciado, el amarillo suena como una trompeta tocada con toda la fuerza o un tono de clarín. Nota del autor: Es curioso que el limón sea amarillo (acidez extrema), y que el canario sea amarillo (cantar agudo). Ambos se caracterizan por una intensidad especial del tono cromático.

ver un cuadro, ver un rostro

El espectador está demasiado acostumbrado a buscar la coherencia externa de las diversas partes del cuadro. El periodo materialista ha producido en la vida, y por lo tanto también en el arte, un espectador incapaz de enfrentarse simplemente al cuadro (…). Cuando tenemos una conversación interesante con una persona, intentamos bucear en su alma, buscamos su rostro interior, sus pensamientos y sentimientos y no pensamos que está utilizando palabras que constan de letras, que éstas no son más que sonidos que exigen la aspiración del aire por los pulmones (parte anatómica), que producen una vibración por la expulsión del aire a través de ellos y la colocación especial de la lengua y los labios (parte física) y que, finalmente, llegan por el tímpano a nuestra conciencia (parte psicológica) y obtienen un efecto nervioso (parte fisiológica), etc. Sabemos que todas estas partes son completamente secundarias, puramente accesorias en nuestra conversación, que las utilizamos como medios externos necesarios y que lo esencial del diálogo es la comunicación de ideas y sentimientos. La misma actitud habría que adoptar frente a la obra de arte y así conquistar el efecto directo y abstracto de dicha obra.

el peligro del guante suelto

El artista se debe “educar” y ahondar en su propia alma, cuidarla y desarrollarla para que su talento externo tenga algo que vestir y no sea como el guante perdido de una mano desconocida, un simulacro de mano, sin sentido y vacía. El artista debe tener algo que decir porque su deber no es dominar la forma sino adecuarla al contenido.

*Los títulos que encabezan los fragmentos son del autor del blog

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